
La Hacienda
La Hacienda de Jofre: Historia, tradición y encanto rural
Entre historia y naturaleza
La Hacienda de Jofre es mucho más que un alojamiento: es un viaje en el tiempo. Ubicada en el norte de Guanajuato, en la pequeña comunidad de San José de Jofre, esta hacienda del siglo XVII fue construida en 1610 por sacerdotes jesuitas en territorios habitados por los chichimecas. Desde entonces, sus muros han sido testigos de más de cuatro siglos de historia, tradición y vida.
Un legado colonial vivo
Aunque a lo largo de los años ha sufrido transformaciones, la hacienda conserva su espíritu original. Sus graneros aún resguardan forraje y semillas y sus gruesos muros evocan el esplendor de la época novohispana. Cada rincón transmite autenticidad y calidez, permitiendo a los visitantes adentrarse en un entorno donde pasado y presente se encuentran en armonía.


Naturaleza que abraza la tradición
La comunidad de San José de Jofre, con apenas un centenar de habitantes, rodea la hacienda en un fértil valle atravesado por tres arroyos. El entorno está rodeado de colinas rocosas, magueyes, cactus, mezquites y huizaches que pintan el espacio con la esencia del paisaje semidesértico de México. Pasear por los alrededores de la hacienda es descubrir la esencia del campo mexicano, con su aire puro y su silencio acogedor.
Un punto estratégico en la ruta minera
Durante la Colonia, la Hacienda de Jofre formaba parte de la ruta minera que conectaba Querétaro con las ciudades de San Luis Potosí y Zacatecas, funcionando como punto de descanso y reposo para los viajeros. Hoy, su ubicación permite explorar otros atractivos turísticos cercanos como el pueblo minero de Mineral de Pozos, las enigmáticas grutas del Vergel de Bernalejo y la famosa ruta del mezcal. Así, cada estancia en la hacienda puede volverse una combinación entre descanso y cultura.


Un espacio renovado para el descanso
En los últimos años, la Hacienda de Jofre ha sido cuidadosamente restaurada para brindar comodidad sin perder su esencia original. Sus habitaciones, baños, y áreas comunes conservan el estilo original de la hacienda, pero ofrecen todo lo necesario para una estancia placentera: desde la alberca climatizada y el cine, hasta las cocinas restauradas. El confort moderno y la tradición se empalman en un equilibrio ideal.
La esencia campirana de México
Hospedarse en la Hacienda de Jofre significa vivir una experiencia auténtica, perfecto para tomar una pausa y desconectarse de la vida citadina. Es un lugar para quienes buscan reconectar con la historia, disfrutar de la tranquilidad y descubrir la belleza de un entorno que conserva intacto el espíritu colonial.

